Antes de julio de 1936, en Barcelona se trataban diariamente unos 135.000 litros de leche. Esta cantidad hace referencia a la leche que recibía algún tipo de tratamiento industrial, -pasteurización, esterilización, envasado, etc-, y no está contabilizada la leche "fresca" que era vendida en abundancia por los establecimientos con establo, las llamadas "vaquerías" urbanas -unas 520- que en conjunto distribuían 80.000 litros diarios más
En septiembre de 1937 todas las empresas lecheras, a excepción de Sila SA, habían desaparecido, fusionándose en una sola Industria Láctea Socializada bajo control de la CNT
Esta agrupación provocó una drástica reorganización del sector y la introducción de rutinas productivas innovadoras
Posteriormente entre 1939 y 1941 la Comisión Desagrupadora de la Industria Láctea se encargó de deshacer toda la obra colectivizadora y devolver las industrias y los comercios a sus propietarios anteriores.